Quiero ser niña otra vez.

Oiga..me puede poner un poquito de regresarme a la infancia en mi café?

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“Out of the ash I rise with my red hair And I eat men like air.” -Sylvia Plath

¿Por qué son tan atractivos los “come backs”?, ¿Por qué nace esa necesidad de querer demostrarle a la gente que hemos salido adelante, que estamos mejor que nunca, que “mírame y no me toque, ya que me he vuelto inalcanzable para ti”…por qué eso?

*A estas alturas de leerme, ya deberían haber notado que soy una pocha que habla spanglish, y no sé qué palabra en español utilizar para “come back”; tal vez “el retorno”?, aunque no parece tener el mismo efecto dramático que “come back” supone, así que lo dejaré en english.

¿Alguien ha tenido el placer de emerger del hoyo con un súper “come back”?

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“el ave fénix” ilustrada por Ivette Mancilla

Como esas veces que sueñas; y digo, “sueñas” porque al menos en mi experiencia, sólo he logrado esto dentro de mi imaginación y jamás en la vida real (loser!)… en fin, les decía; como cuando sueñas que vas a un evento donde va a estar tu ex con su nueva novia ultra “hottie” que notoriamente supera a la (servidora) anterior; y te imaginas haciendo una mega entrada, vistiendo un modelito que acentúa tu figura, la cual además, es mágicamente perfecta de la noche a la mañana. Te vislumbras luciendo lo más hermosa posible, captando las miradas de todos y por supuesto las de tu exnovio quien, dentro del sueño obvio!; se la pasa babeando por ti y haces que se sienta arrepentido de haberte dejado ir alguna vez.

Recién me puse a pensar que este tipo de situaciones tal vez sólo tienen valor cuando se hacen públicamente; es decir; cuando en realidad les demuestras a los demás que has subido un peldaño. ¿Qué pasaría si yo logro verme tan supermodelo como imaginé en mi sueño pero mi ex jamás se entera de esto?….  ¿me causaría la misma satisfacción y placer?

De igual manera, hay otras ocasiones en las que fantaseo con ser una artista exitosa; ya sea autora, pintora, diseñadora… en fin, atinarle al premio gordo en alguna de esas plataformas artísticas en las que me desempeño. Y aunque jamás me imagino como una billonaria al nivel de J.K. Rowling, sí me gusta pensar que tengo lo suficiente como para no preocuparme tanto por mis finanzas en el futuro. Y lo que más me gusta de esta fantasía no es el dinero ni los viajes que pueda comprarme con él, bueno sí, viajes sí!!… pero también es el gusto de demostrarle a los que jamás creyeron en mí de que pude lograrlo. Me encantaría poder ver las caras de los que me han juzgado y criticado toda la vida por lo que hago cuando viesen que mis creaciones dan fruto. Me tripeo con la idea de que los que se burlaron de mí alguna vez, vayan a pedirme un favor cuando yo alcance el éxito; o mejor aún, que vayan a querer ser mis amigos y llevarse conmigo.

Pero, ¿cómo me sentiría de triunfar y no tener nadie alrededor a quién demostrárselo?… sí, por supuesto que el logro me hará muy feliz; pero sin probárselo a alguna de estas personas nefastas que siempre me ridiculizaron creo que no tendría el mismo resultado. Debo ser honesta y aceptarles que me encantaría poder farolearme como pavorreal frente a ellos toda victoriosa… in your face bitch!

Con esto y otras pequeñas ilusiones secretas es que me doy cuenta de que la opinión de la gente me importa más de lo que pensaba.

Llevo años andando por la vida con total actitud de “me vale todo y todos”, “no me importa lo que piensen de mí”, “déjenlos que hablen…”, etc… cuando en realidad creo que sólo era una máscara. Aunque no en su totalidad. Cierto es que sí me resulta irrelevante la opinión ajena en cuanto a mi apariencia y arreglo físico, parejas, forma de vida, gustos y excentricidades, entre otras cosas; pero muy dentro de mí; hay un folder de “venganza” que se ha ido haciendo cada día más gordo.

No es que tenga intenciones maliciosas y quiera verlos a todos caer y quemarse en la hoguera; vamos!. No soy taaaan mala; pero sí existe un tipo de represalia que me deleitaría de cumplir. Una que consiste en callarles la boca; en hacerlos tragar sus propias palabras, sobre todo las críticas, burlas y chismes; que a pesar de que no tengan tanto peso para mí ni me lastimen; lo que sí he hecho es irlas archivando. Letra por letra quiero darles de comer con una cucharita de plata el día que haga mi “come back”.

Entonces, ¿Qué opinan?… Por supuesto que esta necesidad y deseo de resurgir nace de mí y la quiero más para ayudarme a mí que para probárselo al mundo pero, es tan malo que a pesar de todo quiera hacer esto último? A veces pienso que eso es lo que más me motiva; el hecho de demostrarles lo contrario.

¿Se han visto ustedes en alguna situación similar?