El pasado es mi copiloto.

Muchas veces me han acusado de vivir en el pasado. Y ya he perdido la cuenta de todas las veces que me han dicho “ya olvídalo, déjalo ir, ya no existe, ya “pasó”…

Objeción! Su Señoría!… yo no concuerdo con eso.

Pienso que el pasado es importantísimo en la vida de cualquier persona como para tener que borrarlo así de fácil. El pasado te hizo quién eres ahora, porqué habrías de olvidar de dónde vienes?

Sin el pasado no me encontraría en este presente.

Si me decidiera a eliminar mis experiencias pasadas, jamás aprendería de ellas, y por ende, terminaría volviendo a cometer los mismos errores.

No creo que el pasado sea un sujeto que debe tomarse tan a la ligera como para cerrarle la puerta tan bruscamente.

Este es un tema al que ya le he dado muchas vueltas, y tal vez es la fecha de hoy; 31 de diciembre, lo que me obliga a retomar el asunto. Al encontrarme al borde de cerrar este ciclo 2015, no puedo evitar ponerme a pensar en todo lo que hice desde su inicio. No puede uno excluir al pasado de su presente; y no es justo eliminar las memorias malas para sólo conservar las buenas.

Y qué si hay momentos que no quiero olvidar?

Y qué si hay personas que no quiero superar?

Es muy mi asunto, no es cierto?… Entiendo cuando me dicen que de nada sirve vivir en un tiempo que ya no existe, pero yo les contesto que tampoco me sirve vivir en un tiempo donde mi pasado no existe; eso sería como arrancarme partes del cuerpo. El pasado es tan parte de mi persona como lo son mis ojos, mis manos, mis uñas, mis venas.

Yo quiero ser capaz de seguir llorando al recordar quienes me hicieron daño; así no volverán a lastimarme, así sabré mantenerme alejada de ellos. Quiero ser capaz de reír a carcajadas al recordar a los que me alegraron el rato. Quiero ser capaz de oler su aroma en el aire como si tuviera a esa persona enfrente. Quiero ser capaz de volver a sentir su tacto en mi piel, todos los días del resto de mi vida tan sólo de recordarlo. Quiero gemir igual que aquella vez aunque ni si quiera estemos cogiendo en ese momento. Quiero echar a andar una y otra vez la cinta de las memorias que grabé cuando visité Chiapas. Quiero saborearme de nuevo el café de Oaxaca sin importar en donde me encuentre. Quiero hacer todo esto y más valiéndome de recuerdos, sin importar lo que vayan a alegrar o lastimar mi presente; lo acepto con todo y sus consecuencias.

Insisto en que, no creo que sea justo recordar todo lo bueno y no lo malo. En la vida siempre hay un alto y un bajo, un blanco y un negro, un ying y un yang; ¿por qué habrían de ser diferentes los tiempos?.. Todo viene siempre acompañado de alguna contraparte, y si al acordarme de mi pasado voy a terminar pataleando en el suelo con lloriqueos y corajes, que así sea; pues cuando finalmente desista sé que saldré victoriosa al rescatar de mi memoria alguna otra cosa que alguna vez me sacó una sonrisa.

Mi condena es que no pueda recordar nada del pasado que no lo incluya. Sí, de él estoy hablando. Es lo mejor y peor que me ha “pasado”.

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*ilustración original por Ivette Mancilla (LUNATIC)

…se vale comentar. Me encantaría escuchar sus opiniones al respecto, sobre todo si son contrarias a las mías; así podré ver las cosas desde otro punto de vista.

 

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forever alone.

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*ilustración original por Ivette Mancilla (LUNATIC)

Esas personas que estamos más a gusto en el aislamiento.

Esas personas que disfrutamos de nuestro espacio para uso personal y sin compartirlo.

Esas personas que hemos estado la mayor parte de nuestras vidas solas.

Esas personas que prefieren textear ó mandar correos desde la tranquilidad de su guarida; que entablar una conversación por teléfono, o Dios me libre, en persona!

Esas personas que han olvidado lo que es estar en una relación amorosa.

Esas personas que han olvidado amar.

Esas personas que prefieren ponerse pijama un viernes por la noche a tacones y lápiz labial.

Esas personas que comen de prisa, de pie, algo rápido, algo crudo, algo comprado y hasta a veces sin plato.

Esas personas que prefieren acabarse una botella de vino a solas, en cama, viendo televisión; en vez de salir a un bar a que las inviten una copa.

Esas personas que no saben de lo que se pierden porque nunca lo han experimentado y prefieren quedarse así, sin saberlo.

Esas personas que hablan más con su gato que con sus vecinos.

Esas personas que ni conocen a sus vecinos, for that matter.

Esas personas que han sido llamadas, raras, ermitañas, antisociales, anormales.

….Levanto mi mano al aire para anunciar que yo soy una de esas.

Después de tanto tiempo viviendo así, he llegado a acostumbrarme tanto que ya me gusta. Y me gusta hasta más de lo que tú me gustas.

Lo siento, pero no puedo. Prefiero quedarme como antes.

The man repeller.

No sé si es la edad o mi nueva mentalidad; pero he llegado a un punto en mi vida en el que me importa un carajo lo que la gente piense de mí, sobre todo los hombres.

Toda mi vida he escuchado frases como: “a los hombres no les gustan flacuchas, sino con carne y curvas”, “a los hombres no les gusta el pelo corto”, “a los hombres les gusta más que uses falda a pantalones”, “a los hombres les gusta que sepas cocinarles”; “cuando te cases, a tu esposo hay que mantenerlo contento con la casa limpia, ordenada y la cena lista siempre a tiempo”… bla, bla, bla, bollocks!

Sin ofender a todas las mujeres que disfrutan de embellecerse para lucirse,  salir a conquistar hombres o conservar al que ya tienen; si eso les gusta, adelante!… sólo espero que lo estén haciendo porque ustedes así lo desean y no por estigmas sociales o porque “así es como deber ser”.

Hace años que perdí el interés en gustarles a los hombres. No me malinterpreten, claro que es lindo tener pareja o ser cortejada por algún pretendiente de vez en cuando. Pero la realidad es que todas mis relaciones han sido un fiasco y al final me terminan decepcionando, engañando o dejando. No he tenido suerte en el amor ni en el juego.

Solía gustarme llamar la atención de quienes me gustaban por mi arreglo y atuendo; me gustaba que me halagaran con piropos a cerca de mi físico; por mucho disfruté de ser el centro de atención hasta que me di cuenta de que los halagos eran únicamente sobre eso, mi cara, mis ojos, mi cuerpo. ¿Qué hay de lo que llevo dentro pienso yo?… o es que creen que no pienso?

Sí, el amor entra por la vista; eso los incita a que quieran acercarse a hablarte y más adelante conocerte realmente; pero debo admitir que es algo que no me gusta para nada. No creo que sea justo que le tengamos que gustar a alguien por cómo lucimos a diferencia de cómo somos. Y peor aún creo que sea justo que una mujer cambie sólo para satisfacer a los hombres o brindarles un deleite visual al caminar frente a sus ojos.

En base a mi experiencia, los hombres que se me aproximan con el simple objetivo de hacerme saber lo bella que les parezco no me interesan; esos sólo ven el empaque en el que vengo. Honestamente no me interesa que me encuentren atractiva hasta después de conocerme. ¿Cómo se atreven a decirme “bonita” si ni si quiera saben cómo soy realmente? Lo bonito debería de venir de adentro; ya será un “plus” qué tan atractivo luzca el paquete.

Una de las primeras cosas que hice para liberarme de esta aprensión de estar sujeta a la aprobación de los barones, fue cortarme el pelo; mucho, casi rapo, como hombre. Por años llevé la cabellera larga casi hasta la cintura, me gustaba pero ya estaba cansada de cuidarla y moría por andar con un corte á la Winona Ryder en los 90s y así lo hice, en un instante. Muchísimos de mis amigos y ex galanes manifestaron su desagrado sin que yo si quiera les preguntara lo que opinaban; aunque uno que otro dijo que sí me sentaba. De cualquiera manera duré así casi un año antes de empezar a dejármelo crecer de nuevo, a mí me encantaba.

Después me vino una etapa en la que estaba profundamente enviciada con la moda, (escúchese la canción “dedicated follower of fashion” de The Kinks al leer esto); así que no titubeé cuando de usar prendas que a los hombres no les gustaran se tratara; como los pantalones estilo Harem, las túnicas holgadas, zapatos estrafalarios, ponchos, chales; en fin…who cares what men find attractive?.. si me gusta y si me queda, me lo pongo!

Los últimos años los he pasado sin maquillarme, en lo absoluto. Jamás me había sentido tan natural ni tan libre. Inclusive mi piel ha mejorado tanto que la mayoría de la gente piensa que soy más joven de la edad que realmente tengo.

Ya no seré la fashionista adicta a la moda como alguna vez fui, pero sigo manteniendo mi postura de ponerme los atuendos que se me antojen, optando por una cabellera desaliñada (messy hair, don’t care!) y cara lavada.

Otro de los beneficios de no maquillarse es todo el dinero que ahorras al dejar de usar esa máscara; eso siento que representa el uso de cosméticos; crear una “máscara” para disfrazarte, para venderle a la sociedad una imagen de algo que no eres, algo falso. Respeto a la mayoría de las mujeres en el mundo que se pintan, todas mis amigas, hermanas, familia lo hacen.. Y está bien!, es una forma de acentuar la belleza y sí… esconder uno que otro defectito; pero la idea es algo que ya no va conmigo. Prefiero salir al mundo tal y como soy, ya que ellos se formulen su juicio a cerca de mi antes de conocerme será su problema, no el mío. Y si a algún individuo masculino voy a gustarle prefiero que sea por quién soy como persona no como cuerpo; que me vea desde un principio cómo luzco realmente; sin engaños sin juegos; ya habrá tiempo de que me vea toda linda y arregladita en ocasiones especiales como cenas, cumpleaños o bodas; pero no nos emocionemos al respecto. Acepto que de vez en cuando se me antoja “pimpearme” y me maquillo un poco para algún evento pero ese deseo dura sólo un momento, al rato ya quiero volver a mis modos nativos usuales.

Lo que trato de decir con todo esto es que cada quien haga lo que realmente le dé la gana; pero por ti, no por ellos ni aquellas ni “el que dirán?” Miles de veces me han dicho “es que si te arreglaras más…”, “es que si te dieras al menos una pintadita..”.. Qué va!.. Así soy feliz, así soy más “yo”, y no pienso perder mi autenticidad sólo para obtener a alguien o para darle gusto a los demás. No creo que mi apariencia afecte la vida de nadie o sí?…  who cares???… who cares what men find attractive?

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*ilustración original de Ivette Mancila (LUNATIC)

2016

“Dicen que un año nuevo se acerca, pero yo no lo veo”

En serio ya va a ser 2016?… el tiempo sí que vuela; aún tengo súper vivo el recuerdo de estos días del año pasado. Todavía vivía en Playa del Carmen, seguramente estaba trabajando, pues casi nunca había descansos cuando se labora en ciudades tan turísticas donde el cliente nunca duerme.

Eso hacía, pero qué pensaba?

Me aterra ver que en todo este año mi situación emocional sigue igual; la situación laboral está peor, y la situación existencial, ni se diga… no pensé que pudiera agravarse más pero aquí estoy más perdida de lo que he estado jamás.

Cómo es posible que en todo un año no haya hecho “nada” en realidad? Cómo es que tiré tantos días por la borda?

Sí, la verdad es que me tomé la oportunidad de viajar  y mucho durante el 2015; y de eso no me arrepiento en absoluto, de hecho estoy agradecida conmigo misma por haber ahorrado tanto como para permitirme ese lujo. Pero, a qué me sirve todo esto?… Sin duda de los viajes se aprende, se conoce, se adquieren experiencias y recuerdos inolvidables, pero… pero…. Pero.

No sé si comprendan a lo que me refiero.

Siento que no tuve ningún logro como profesionista ni logré producir algo de todo esto, no aporté a la vida de nadie ni si quiera algo a la mía. Esto me pone a pensar y compararme con la pirámide de Maslow; los que estén familiarizados con la Mercadotecnia sabrán de lo que hablo pero para los que no:

La pirámide de Maslow es una jerarquía de las necesidades humanas; en ella se explica que conforme se satisfacen las necesidades básicas vamos desarrollando otras más elevadas. Los primeros niveles se conforman de las cosas más primordiales y fundamentales para el ser humano, y conforme vas subiendo se van refinando y convirtiendo un poco más hasta en “deseos”. Uno va ascendiendo y satisfaciendo más su necesidad y/o deseo de superarse.

Desde abajo hacia arriba, tenemos primero las necesidades fisiológicas como respirar, alimentarse, descansar; lo esencial para sobrevivir. En el segundo nivel las necesidades de sentirse protegido y a salvo, ya sea en cuanto a salud o finanzas y seguridad económica. El tercero abarca las necesidades de socializar, tener amigos, pareja, colegas, etc.. En el cuarto vemos las necesidades de reconocimiento, de autoestima, en la búsqueda de ese equilibrio en el ser humano que será el pilar fundamental para que el individuo se convierta en el hombre de éxito que siempre ha soñado, o vaya directo al fracaso. Y en la cúspide de la pirámide está el deseo de autorrealización; a través de su satisfacción es cuando se encuentra una justificación o un sentido válido a la vida; es cuando uno finalmente se “realiza”, se siente útil con su actividad; cualquiera que esta sea.

Yo sé que aún estoy relativamente joven como para ya tener que ser una persona “autorrealizada”, pero me da problema pensar que ni siquiera me estoy acercando a ello. Me encuentro día a día en batallas mentales conmigo misma a causa de esto.

Looking back at 2015… puedo confirmar que tuve la suerte de satisfacer mis necesidades básicas del nivel 1; las de seguridad y protección en el nivel 2, y las de entablar relaciones sociales en el nivel 3. Pero es en el nivel 4 donde me he quedado estancada por años; mi falta de autoestima creo que es lo que más me impide llegar a mi meta que está en el nivel 5; ese deseo de sentirme autorrealizada, útil, productiva, completa. El problema es que no sé qué es lo que debo de estar haciendo para lograrlo. Se me vienen a la mente preguntas como ¿quién soy?, ¿qué soy?, ¿qué hago aquí?, ¿a dónde pretendo llegar?… todas sin respuesta alguna.

Viviendo en la playa, conocí a muchísima gente que comparte la misma filosofía de vida, “relájate, deja que las cosas fluyan y vive un día a la vez”. Suena tranquilo, suena agradable y suena fácil de adoptar; traté de hacerlo y me funcionó por algún tiempo, hasta que no. No pude, no puedo vivir un día a la vez sin saber a dónde voy a llegar. No puedo vivir sin planear, no puedo estar a gusto en un presente donde no existe promesa alguna de un futuro.

Esos que viven felizmente un día a la vez, cómo le hacen?; y esos que viven de prisa para alcanzar ese magnífico futuro que tienen planeado, cómo lo logran?… de qué me perdí?

Por qué siento que soy la única que se quedó en el limbo?

Por qué no puedo ver mi 2016?

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*ilustración original por Ivette Mancilla (LUNATIC)

Sleepless in California.

Últimamente no puedo dormir.

De hecho, retiro lo dicho, siempre he tenido problemas para dormir, ya sea conciliando el sueño o bien, manteniéndolo por más de 4 horas seguidas. Es algo que desde niña me pasa. Recuerdo que solía levantarme como a eso de las 2 de la madrugada, inquieta, con miedo a la oscuridad a pesar de tener mi lamparita de noche prendida; me escondía bajo las sábanas para evitar ver al monstruo que pudiera salirme del closet. Finalmente terminaba levantándome a prender la luz antes de dejar que mi imaginación le diera rienda suelta al pánico; me asomaba al pasillo y contemplaba si era seguro bajar a ver la televisión a la sala o esperar en mi habitación hasta que amaneciera o pudiera volver a conciliar el sueño.

En ocasiones, al salir al pasillo, comenzaba a formarse una especie de nube blanca justo al final de él, donde empiezan las escaleras para ir a la planta baja. Ese polvo blanco flotando iba poco a poco tomando forma y entonces aparecía él; un duende. Lo recuerdo perfectamente, y no sé por qué pero le encontraba una gran similitud con el personaje de caricatura “el rico McPato”. Aunque, a diferencia de este dibujo animado y ficticio (tal vez el duende también era ficticio?); el duende tenía una mirada malévola, sus ojos furiosos llenos de odio y perversidad siempre se clavaban a los míos mientras yo permanecía petrificada. En eso daba el primer paso y sin quitarme la vista de encima continuaba acercándose; a mí se me iba el aliento. Siempre me quedaba inmóvil hasta que lo tenía justo al frente, entonces corría rápido al cuarto que estaba frente al mío, al de mis hermanas menores, gemelas! Entraba, cerraba la puerta con seguro y recuerdo que temblaba al ver cómo se movía la chapa de un lado a otro, obviamente era el duende forcejeándola para abrir por suerte sin éxito alguno. No era hasta que ese movimiento desistía que yo me calmaba un poco y me metía a una de las camas, a veces de Gina, otras de Vanessa. Y ahí podía finalmente volver a dormirme.

He contado esta historia tantas veces, hay gente que me cree y otras que piensan que lo invento, mientras que ustedes tal vez consideren que esto es sólo un micro cuento. Pero les aseguro que esto es cierto.

Estas semanas me he estado levantando desde las 2 o 3 a.m… y desde esa hora empiezo el día ya que me ha sido imposible volver a dormirme. Qué hago en ese tiempo?… pues me pongo a dibujar, pintar o escribir lo que me anda rondando por la cabeza que supongo es el responsable de robarse mi sueño. A veces me pongo a coser algún trabajo pendiente o simplemente algo por pasar el tiempo.

Hace tres noches, después de contorsionarme y pelearme con las sábanas en la cama por 10 minutos finalmente decidí levantarme, eran las 2.34 a.m. y el proyecto que decidí iniciar fue una muñeca. Pensé que de niña, me ayudaba mucho dormir abrazando a mi muñeco favorito, “el patotas”, que era una especie de perrito de peluche con largas patas flacas vestido con un overol rojo de pana; también traía una gorra en la cabeza del mismo material, de donde salían colgando sus orejotas. Aún lo conservo.

En fin, analicé los materiales que tenía en mi taller y el primer impulso que tuve fue hacerme una muñeca de mi musa preferida, la Friducha♥.

Les comparto la foto del resultado; me tomó varias horas sobre todo porque tuve que esperar a que secara la pintura para poder terminar de coserla. Terminé por eso de las 6 de la mañana, pero aun así ya no pude volver a la cama.

*He decidido añadirla a mi tienda etsy por si a alguien le interesa adquirir una, las hago sobre pedido, pueden elegir el atuendo que gusten o bien, la frase que he escrito en la parte trasera. Click aquí para dirigirse a mi tienda.

Nómada

Desde que estaba chiquita, recuerdo que cuando veía películas donde salían personajes que “lo dejaban todo por irse a lugares nuevos” se convertía en una aspiración, una meta a lograr, una ilusión por cumplir. Simplemente la idea de comenzar desde cero en un lugar diferente, con personas desconocidas me resultaba fascinante… y al mismo tiempo imposible, puesto que, no sólo era una niña sino que, con qué dinero iba a poder hacerlo?

Nací en una ciudad relativamente chica, que ha ido creciendo en gente pero se sigue manteniendo muy conservadora, mentalidad “de pueblo” le decimos; puesto que todos siguen un mismo esquema de vida, algo así como nacer, estudiar, trabajar, casarse, tener hijos y envejecer; todo permaneciendo aquí, en este desierto.

(*Sin ofender a los que lleven esa vida, si así son felices, en hora buena!  Es sólo que no es la vida adecuada para mí).

Pocos somos los que buscamos salirnos de ese ciclo de vida, algunos lo logran y otros o se conforman. Yo jamás me he sentido que encajo en esa rutina, nunca quise ser mamá, nunca quise casarme, nunca quise permanecer en esta ciudad y con la esperanza de ser un pez grande en una laguna pequeña. Más bien soñaba con salir y explorar lo que el mundo ofrece; conocer, viajar, ser un mini pez en el infinito mar… fuck la laguna pequeña. #nemoproblems

Es de esperarse que la idea no le encantara a mis padres. Ni ellos ni mis amistades me comprenden. Soy diferente, y qué tiene? No todos tenemos que querer lo mismo, o sí?

Yo quería irme! Y sola!

Me acuerdo cuando vi la película de Bourne Identity, “Marie”, la chica que resulta ser el amor de Jason Bourne, se ve obligada a huir, toma el dinero que él le da para comenzar una nueva vida en algún lugar remoto, por sí sola. Ella escoge una playa pequeña en la India creo, se cambia de nombre y busca la manera de poner un negocio rentando jet skis a turistas. Así comienza de nuevo; le da “reset” a su vida.

Yo quería hacer eso. Y lo hice.

Hasta hace unos años; tuve el placer de cumplir el cliché de esa frase famosa que vemos en camisetas “quit your job, buy a ticket, get a tan, fall in love, never return”. Aunque eso de Fall in love jamás pasó, pero supongo que entienden la idea.

Para no hacer el cuento largo, me mudé al Caribe, y si han leído las antiguas entradas en este blog, podrán hacerse una idea de lo que hice ahí; pero inclusive viviendo en el paraíso me dieron deseos de partir. No sé qué tengo que no puedo estar estable en nada, ni en trabajos, ni en relaciones amorosas y al parecer, tampoco en lugares. Siempre busco algo más, algo diferente, algo para cambiarle. Y al inicio de este año decidí vivir un poco como nómada, y creo que no me fue tan mal. Al parecer no es tan difícil como pensaba, al menos no es difícil hasta que se te acaba el dinero y debes volver a vivir a casa de tus padres; LEASE en esta entrada. #fail

Inicié el año 2014 en Playa del Carmen, Quintana Roo; después viajé a explorar un poco de Chiapas, donde hasta la fecha ha sido mi lugar favorito del mundo♥. Regresé a Playa, donde tenía la facilidad de ir y venir hacia Tulum, Mahahual, Bacalar, inclusive Mérida constantemente. Para el verano planeé irme definitivamente, pasé una semana en el D.F. donde no creo volver en mucho tiempo ya que es “too much muchness going on”; y de ahí me trasladé a Oaxaca donde estuve 2 meses explorando principalmente la costa. Mazunte, Zicatela, Puerto Escondido, San Agustinillo, Zipolite… por favor, vayan y quédense un buen rato asoleándose en esos tranquilos lugares; sobre todo en Huatulco! Creo que ahí yo regresaré más adelante.

Para Septiembre regresé a casa, en Baja California, y de ahí tuve la oportunidad de irme a ciudades en California, USA muy seguido y luego a Nueva York durante 15 días, donde ya casi me andaba quedando para largo, pero el frío, ese frío no es lo mío. Estuve de vuelta unas semanas más en casa y de ahí decidí empacar para irme a la Riviera Nayarit: Yelapa, Sayulita, San Pancho, Guayabitos, Chacala… no cabe duda que mi vida es mejor en la playa.

Pensé que terminaría el año en alguno de esos lugares pero por vueltas de la vida, regresé a la Baja, en quiebra! Pero no me arrepiento de la paseada.

La vida de nómada me agrada, aunque odie con todas mis fuerzas la experiencia que se vive en cada aeropuerto; las horas de vuelo, la empacada de maletas, las compras de boletos de avión sobrevaluados; me gusta ir del tingo al tango. No creo ser ni de aquí ni de allá, pero tengo fe de que entre tanto andar me iré haciendo de un camino, y que uno de ellos me va a llevar a mi destino final.

Este año lo termino aquí, pero pretendo iniciar el próximo en algún otro pueblo mágico que no haya aún explorado.

P.S. San Miguel de Allende me anda haciendo ojitos.

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*ilustración original de Ivette Mancilla (LUNATIC)

 

Debates internos.

Todos tenemos conversaciones en nuestra propia mente, para nuestros adentros, cierto?

Díganme si no es cierto en este momento, porque entonces quiere decir que tengo serios problemas…

Yo soy de esas personas super calladas por fuera, pero mega paralanchinas por dentro. En mi interior siempre existe un diálogo interno, o dos, o tres… ya perdí la cuenta de cuántas “yo” se andan peleando ahí adentro.

Lo que encuentro curioso, y que me pasa muy seguido, es que siempre me invento pleitos. No hablo de simples conversaciones o historias fabricadas, lo cual también hago constantemente, pero esta vez me refiero a discusiones; a veces con gente que conozco, sobre temas de los que jamás hemos si quiera hablado.

Por ejemplo, cuando me arrastro al gimnasio todos los días; me visto con ropa atlética sí, pero nada “fancy”.. Me limito a unos pants negros, una camisa gigante que me tape la mitad del cuerpo, negra; y tennis negros #aslongasitsblack. Jamás ando pintada, ni para actividades laborales así que en el gimnasio menos; voy con cara de dormida pero lavada! Y el cabello recogido en una coleta. Cero glam, pura comodidad y deseos de pasar lo más desapercibida posible.
Sin embargo, siempre que estoy ahí empiezo a imaginarme que un extraño se me acerca y me cuestiona aspectos de mi outfit; qué si por qué me visto tan aguado?, que eso no le gusta a los hombres, que si por qué tengo cara de enojada?, que si por qué nunca socializo con nadie en el gimnasio?…etc… y yo me deleito en las respuestas que tengo para cada pregunta, contestando cada una de ellas con más hostilidad que la anterior; saliendo sarcásticamente triunfante de la discusión.

Otras veces puedo estar simplemente sin hacer nada, pero de nuevo, llega un personaje imaginario a sentarse a mi lado, que por alguna extraña razón resulta interesado en mí, y comienza a sacarme plática como para luego invitarme a salir. Mi respuesta?.. Siempre hostilidad. Comienzo por demostrarme desinteresada en él a pesar de cómo luzca físicamente, le hago saber que no me interesa ninguna relación ni salir con nadie, ni llamar la atención y bueno… todo lo que ya pienso a cerca de mí. Es como si quisiera hacérselo saber a la gente, o más bien, creo que es como si quisiera tratar de justificar mi atuendo o comportamiento.

Siento como si en mi mente le diera vida a lo que pasaría si la gente se me acercara a cuestionarme o decirme lo que piensan a cerca de mí. Aunque tal vez ni si quiera me volteen a ver, pues también me estoy dando mucha importancia al pensar que formulan opiniones sobre mi persona, cuando en realidad soy irrelevante en sus vidas, sin embargo no puedo evitar pensar que lo hacen y me imagino la situación al momento de confrontarme.

El resultado?… siempre es exquisito.

Es como si tuviera una sed de pelearme verbalmente con alguien, sed de darle fin a este tipo de preguntas que la gente me ha hecho a lo largo de mi vida: ¿por qué no haces esto en vez de aquello?, ¿por qué no te arreglas más?, ¿Por qué tan bonita y sin novio?, ¿por qué no quieres salir de fiesta?, ¿por qué no buscas ayuda?…

A ver gente… dejen de buscarme con el pensamiento y díganmelo a la cara a la próxima que me vean, díganmelo de frente.

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*ilustración original por Ivette Mancilla (LUNATIC)

…Por supuesto que sé que esa supuesta “gente” no existe. Sólo soy yo misma retándome, bullyandome, no aceptándome como soy… ese es el problema, que aún busco justificar mi forma de ser conmigo misma. El peor enemigo de uno es uno mismo, dicen…